Publicado: 10 de Diciembre de 2015

Santiago de Compostela ha acogido la celebración de la Jornada Técnica de Prevención y Control de Legionelosis que, inaugurada por la directora general de Innovación e Gestión de Sanidad Pública, Sonia Martínez Arca, ha reunido a cerca de 200 responsables de mantenimiento, inspectores de sanidad y preventivistas de hospitales expertos en prevención y control de esta bacteria, presente normalmente en reservorios de agua y causante de la legionelosis, un tipo de neumonía que puede llegar a ser mortal, con importantes consecuencias para la salud pública.

"La legionelosis es un tipo de neumonía que puede llegar a ser mortal, con importantes consecuencias para la salud pública"

Según la jefa de Sección de Sanidad Ambiental del Grupo de trabajo de la

Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA), Teresa Ferrer

, se trata de “una enfermedad de declaración obligatoria en la 

Unión Europea

 de la que en España se dan 1.000 casos al año”. Además, asegura esta especialista, que en nuestro país hay infradiagnóstico y que el 8% de los casos se producen en centros sanitarios, siendo estos unos de los principales puntos de atención de los participantes.



Los expertos han analizado los detalles de actuación desarrollados dentro del programa gallego de prevención y los análisis que lleva a cabo el Laboratorio de Sanidad Pública en Galicia, destacando la conveniencia de una guía de actuación. En este sentido, también se ha presentado la guía de contratación de servicios de higienización y control desarrollada por la 

Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (Anecpla)

.



“Debemos aceptar que la legionella vive en la red de abasto de agua y no puede ser eliminada de esta”

Por su parte, el director UGC Medicina Preventiva y Salud Publica del 

Complejo Hospitalario Universitario de Huelva

Alberto Cruz

, ha analizado las medidas en centros sanitarios y ha abogado por el trabajo conjunto de los Servicios de Mantenimiento y Medicina Preventiva, con un exhaustivo control de los flujos del agua caliente para evitar el estancamiento y la estratificación y posibilitar que el agua se mantenga a temperaturas incompatibles con la vida de la bacteria y el cumplimiento estricto de un programa de mantenimiento según la normativa actual. 



“Debemos aceptar que la legionella vive en la red de abasto de agua y no puede ser eliminada de esta”, asegura el doctor 

Cruz

. Por este motivo, este especialista ha recomendado una vigilancia que permita controlar las condiciones de la red que favorecen la proliferación de la bacteria como son una temperatura entre 25 y 42ºC, bajos niveles de biocida y los estancamientos o puntos ciegos, con especial atención a aquellas zonas con pacientes de riesgo (mayores de 50 años, fumadores, diabéticos, con afecciones respiratorias graves, pacientes oncológicos o bajo tratamiento inmunosupresor o con corticoides), para quienes recomendó “la protección directa mediante filtros en puntos terminales, protocolizado en las precauciones de aislamiento inverso y por prescripción facultativa”.



Fuente: 



AGC-Control de Plagas