Publicado: 28 de Octubre de 2015

La Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA) ha indicado que las chinches son la plaga que más ha crecido en el transcurso de los últimos cinco años con un 95%. Por este motivo, Anticimex España, la compañía en control de plagas e higiene ambiental, acaba de inaugurar el CimexLAB, el primer laboratorio privado de chinches de España.

Las investigaciones, que se llevarán a cabo en este centro de estudio ubicado en Sant Just Desvern (Barcelona), consistirán en profundizar tanto en la biología como en el comportamiento de este insecto en sus distintas fases de crecimiento –huevos, ninfas y adultos–. Todo ello con el objetivo de poder ofrecer servicios eficaces, seguros y respetuosos con el medio ambiente. “Con esta apertura, podremos desarrollar nuevas medidas de control de plaga así como perfeccionar las ya existentes con la mínima intervención de productos de síntesis química”, asegura el director técnico de Anticimex España, Jordi Tapias, quien añade que “la manipulación de esta especie está a cargo de personal técnico altamente cualificado que dispone del conocimiento biológico necesario para garantizar la total seguridad de las pruebas”.

Para el desarrollo del CimexLAB se ha contado con el asesoramiento técnico del experto en el estudio de las chinches de cama, el Sr. Álvaro Romero, profesor de entomología urbana en la New Mexico State University.

Las chinches representan una problemática social y de salud pública con cada vez mayor alcance debido a la complejidad de su biología y comportamiento; el incremento de la actividad turística y del tránsito de mercancías y equipaje infectados –muy proclives a convertirse en su hábitat temporal–; el nivel de resistencia que la especie ha desarrollado a los insecticidas con los que se la combate en la actualidad y las malas praxis en los tratamientos, son algunos de los motivos que han favorecido su expansión en los últimos años. “Tradicionalmente se ha intentado erradicar las chinches con productos químicos, lo que sin duda ha favorecido su resistencia a los plaguicidas. Y esta realidad, junto al considerable aumento de población de este insecto, hace más necesario que nunca estudiar su comportamiento para hallar y perfeccionar técnicas ecológicas que resulten eficaces y no sean dañinas para las personas cuando se apliquen, por ejemplo, en el interior de hoteles y casas particulares”, comenta Tapias.

Las chinches son una especie que se alimenta únicamente de la sangre que extrae a través de sus picaduras, no transmisoras de enfermedades pero sí de pruritos y rojeces con las reacciones alérgicas y demás molestias que generan. Presente en todas las comunidades autónomas, las demandas de servicios para su prevención y control han aumentado especialmente en comunidades con una mayor actividad turística, aunque cualquier sitio con tránsito de personas o maletas es un buen lugar para que se instalen. Además, también se reproducen y propagan rápidamente por el interior de todo tipo de inmuebles, un hecho que también puede conllevar daños psicológicos a las personas que padecen sus consecuencias.


Fuente: informaria.com