Publicado: 2 de Junio de 2015

«Nuestra abeja Apis mellifica iberiensis es bastante brava y defensiva si se compara con otras melíferas europeas. Pero ataca solo en defensa propia o de su colmena, pues sabe que morirá en cuanto clave el aguijón», explican desde la Fundación Amigos de las Abejas (FAA). La vida de un alérgico al veneno de abeja depende del tiempo que tarde en llegar al centro de salud más próximo al lugar donde ha acontecido la picadura. Una sola, podría provocar su muerte. La carga tóxica de los venenos que inoculan los insectos varía, pero se estima que ésta puede ser letal a partir de 100 y 500 picaduras en un niño y en un adulto, respectivamente.

«Las abejas no son animales violentos. Aunque a veces están más alteradas que de costumbre, como cuando el apicultor retira la miel de las alzas. Ese día en concreto, por ejemplo, su área defensiva aumenta en función de la agresión sufrida. Son capaces de detectar el miedo de los humanos, por ello se centran más sobre las personas nuevas que se acercan hasta el colmenar. Se dice que la abeja es el único animal doméstico que no conoce a su dueño. Y así es: hay que tratarlas con el máximo respeto y cuidado», prosiguen desde la FAA.

París, Nueva York y Londres encabezan la lista de ciudades donde la ley contempla laapicultura urbana. Sin embargo, en España no hay ciudad alguna que permita tener colmenas; salvo alguna excepción para su uso en investigación, como en el caso de Córdoba, y otras puntuales que se dan en Barcelona, comentan desde la FAA. Una forma de preservar a las abejas, amenazadas desde distintos frentes, sería fomentar la instalación de colmenas sueltas en balcones y terrazas. «Siempre poniéndolo en conocimiento de las personas que vivan más cerca y advirtiéndoles de que deben mantener una distancia prudencial», matiza Carlos Pardo. Carlos dirige junto a su hermano Javier la empresa Sierraflor, que comercializa los productos naturales y derivados de las colmenas que explotan en Los Corrales de Utiel (Valencia).

Cuando se instalan en lugares inadecuados como persianas y fachadas los bomberos y apicultores voluntarios tienen que retirarlas. «Pero no se debería considerar la aparición de un enjambre en un jardín como una plaga asesina», puntualizan desde la FAA. «He tenido desde siempre una colmena en una oquedad de la pared de enfrente de mi casa y he considerado un privilegio tenerlas como vecinas: me encanta ver cómo se afanan en su trabajo. En primavera salen los enjambres del agujero y algunas veces se han posado en un árbol que tengo en mi jardín y he llamado a los vecinos para que lo contemplen y pierdan el miedo a las abejas», cuenta Carlos.

En la ciudad también hay plantas que necesitan su trabajo depolinización para producir frutos y semillas. Además, en las urbes las abejas sobreviven mejor que en ciertas áreas rurales: su contacto con pesticidas y herbicidas es menor y encuentran más variedad floral y grandes árboles, aseguran desde la FAA.

«A las abejas se les tiene más miedo del que se merecen», se lamenta Carlos. Los apiterapeutas se sirven del veneno de abeja, que contienen gran cantidad de ácido hialurónico, ideal para los cartílagos de las articulaciones, para tratar distintos problemas de salud. En cada picadura las abejas inoculan una cantidad de toxina igual a una millonésima parte de un gramo. «Antes de picar se dan golpes contra los intrusos para advertirles de que no son bienvenidos y que deben irse cuanto antes porque no son muy pacientes», señala Carlos. Las abejas suelen volar alrededor del «incómodo» e «inesperado» visitante con un zumbido más agudo del habitual para intimidar, indican desde la FAA. «El ataque lo provoca quién invade su casa. La picadura de una abeja responde a una reacción individual de las encargadas de defender la piquera ante un peligro inminente, que suelen ser las más viejas», continúan. Cuando una abeja pica su aguijón libera una feromona que atrae a otras a la defensa de su colmena. Por lo que cuando una persona es picada debe retirarse rápidamente a una zona de sombra alejada de colmenas y retirar el aguijón clavado con la vejiga del veneno bombeando de forma compulsiva el mismo. Hay pomadas para la reacción externa de venta en farmacias y remedios caseros como el ajo, el amoníaco o el barro.

«Atención, abejas»

Las colmenas deben situarse a una distancia de seguridad mínima que estipula el Gobierno central. Aunque las comunidades autónomas pueden aumentarla si lo consideran pertinente. También debe indicarse en unas tablillas «ATENCIÓN, ABEJAS» y el número de identificación del apicultor. Fórmula muy conveniente en la actualidad, dado el incremento notable que está experimentado el turismo rural.

El 84% de las especies vegetales y un 76% de la producción alimentaria en Europa dependen de la polinización de las abejas, de acuerdo con las estimaciones realizadas por la Unión Europea(UE). Miel, cera, polen y propóleos, así como material vivo (reinas, paquetes de abejas o enjambres) o la polinización de invernaderos son los productos más comunes que se obtienen de las abejas. Y de manera excepcional, por no ser habitual en España, están la apitoxina o veneno de abeja, la jalea real y la polinización de cultivos al aire libre, destacan desde la FAA. La miel y el polen son los más demandados por su menor coste de transformación y porque su mercado de comercialización es más amplio al ser bienes de consumo muy conocidos.

«El polen español se considera el mejor del mundo por su sabor y su riqueza en aminoácidos. En polen, España es el principal país productor a nivel mundial», subraya Carlos. Entre las fortalezas del sector apícola español cabe citar la alta profesionalidad del sector apícola, ya que el 78,7% de las 2.459.292 colmenas –según datos de 2012 delRegistro General de Explotaciones Ganaderas- están en explotaciones profesionales (>150 colmenas por explotación).

La crisis económica ha forzado a que personas del medio rural y de las ciudades sehayan fijado en esta actividad ganadera como medio de vida. En muchas ocasiones como complemento, dando lugar al crecimiento del número de apicultores no profesionales, reconocen desde la FAA. No obstante, «la apicultura, pese a ser una actividad sana y relajante si se toma como hobby, puede resultar peligrosa y frustante», advierten. «Las picaduras a las que estamos sometidos los apicultores pueden despertar la alergia al veneno. Se conocen casos de apicultores muertos por esta causa», comentan. Por ello es recomendable acudirantes a la consulta de un alergólogo. Amén de hacer un curso de iniciación a la apicultura.

«Hoy en día los pueblos con más colmenas son los más dinámicos: la apicultura fija población en el medio rural, sobre todo en las zonas más escondidas, entre los montes», opina Carlos.

Variedad de mieles monoflorales

Andalucía y Valencia concentran el 42% de la producción nacional de miel, cada una de ellas representa el 21%; les sigue Extremadura (19%). España es el Estado Miembro europeo que más productos apícolas produce, «con mucha diferencia sobre Francia e Italia». «De hecho, otra de las fortalezas del sector apícola español lo constituyen la variedad de mieles monoflorales y su calidad». Existen mieles diferenciadas y protegidas por distintas Denominaciones de Origen: Miel de Campoo-Los Valles (Cantabria); Miel de Galicia (Galicia); Miel de Granada (Andalucía); Miel de la Alcarria (Castilla-La Mancha); Miel de Liébana (Cantabria); Miel de Tenerife (Canarias); Miel Villuarcas-Ibores (Extremadura).

España exporta sus productos principalmente a Alemania, Italia y Portugal dentro de Europa; mientras que Argelia, Marruecos y Arabia Saudí e Israel suponen los destinos extracomunitarios predilectos. Como exportadores, los competidores de España son China y Argentina. Y Grecia e Italia por número de colmenas dentro de la UE.

«Con que produzca 30 kilos (kg) de miel al año ya es rentable una colmena, que puede contar con 50.00 individuos de población media; cifra que varía según la época, ya que a punto de enjambrar puede llegar a 80.000», explica Carlos. Colmenas punteras y en lugares de floraciones largas y sin trashumancia pueden obtener rendimientos de 38 kg. «Latrashumancia ayuda a estirar las temporadas y evita laalimentación artificial, pero no siempre salen las cuentas, ya que implica incrementar los gastos de inversión (camión, desplazamiento)», recuerdan desde la FAA.

Mapa floral

El mercado de la miel en España (venta directa al consumidor, comercialización a través de coperativa, venta al minorista y venta a la industria o mayorista) representa un negocio de alrededor de 125 millones de euros. Los últimos datos, correspondientes a 2012, hablan de 33.571 toneladas de miel. Y de más de un millón de toneladas de polen.

«El precio de la miel española al por mayor ha estado en 2014 a cuatro euros más IVA. Y en las tiendas hay miel a 3.99 euros», reseñan desde la FAA como uno de los problemas a los que se enfrenta el sector debido a la apertura del mercado comunitario a las mieles procedentes de China, que «manejan precios a la carta».

La falta de transparencia en la elaboración de las normas de los países importadores, los escasos recursos dedicados a la investigación en apicultura, los cultivos transgénicos, los nuevos pesticidas, la falta de un mapa floral o la excesiva tendencia a producir solo miel se suman a enfermedades como la varroa, la invasora avispa asiática o el pequeño escarabajo colmenero como retos y amenazas que apicultores y abejas tendrán que enfrentar en los próximos años por el bien de ambos, indican desde la FAA.


Curiosidades:

A principios y mediados del mes pasado (2 y 16 de mayo) se conocieron dos casos de personas que habían tenido que ser ingresadas tras haber recibido numerosas picaduras de abejas (100 y 500 picazos, respectivamente). Los tristes protagonistas fueron una mujer de 69 años, que se encontraba en el interior de su vehículo en un camino entre las urbanizaciones de Las Moreras y Calalberche, a más de un kilómetro del casco urbano de Méntrida(Toledo), cuando sufrió el «ataque». Y un hombre de 85 años natural de la localidad salmantina de Serradilla del Arroyo, que salió a dar paseo por un paraje escarpado de monte bajo, y fue encontrado inconsciente por un vecino.

¿Por qué las celdillas de las colmenas tienen forma de hexágono? Si éstas fueran cilíndricas, por ejemplo, resultarían ideales para la crianza pero se perdería mucho espacio y se emplearía más cera de la necesaria. Además, unas celdas cuadradas tampoco proporcionarían un cubículo adecuado a la anatomía que las abejas presentan tras su metamorfosis.

Un grupo de científicos de la Universidad de Queensland desveló en 2008 que las abejas puenden contar hasta cuatro.

En España, los cultivos sometidos a polinización por abejas son principalmente los árboles frutales, las leguminosas forrajeras (alfalfa, trébol), las cucurbitáceas, las plantas para la extracción de aceite (girasol, colza), las fibras textiles (lino, algodón), todos los cultivos hortícolas, las plantas de flor y una recién llegada, la vid.

Es más, las abejas son los únicos insectos que pueden polinizar la flor del dragoncillo o «Antirrhinum», conocida como la «más hermética del mundo» por su forma de tubo y su corola en forma de caja, según descubrió en 2010 un grupo de investigadores del CSIC.

Beneficios para la salud: «Si se consume miel natural de la zona antes de la temporada de alergias podemos ayudar al cuerpo a aceptar sin rechazo el polen y a que la alergia desaparezca», explica el nutricionista Iván Berjano en el portal Ecocolmena. El consumo de miel natural también estimula la relajación nocturna y el sueño, regula el azúcar en sangre, ejerce un efecto laxante suave (por lo que supone un buen tratamiento contra el estreñimiento), mejora la función cerebral y constituye una buena opción para atajar problemas cutáneos y el acné, entre otras utilidades.

Fuente abc.es